La nota de la semana corresponde al desbordamiento de la inflación del mes de marzo, por encima de las expectativas del Banco de México y de la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quienes en sus escenarios plantean como límite superior una inflación del 4.0%, sin embargo, el dato para marzo en la inflación general es de 4.67%, impulsada primordialmente por el precio del gas doméstico y las gasolinas de bajo y alto octanaje, mientras que el Índice Nacional de Precios al Productor fue de 4.83%, y la Canasta de Consumo Básico se disparó hasta el 8.01%.
Banco de México, da a conocer el resultado de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado correspondiente a marzo de 2021, donde se mejora el crecimiento del PIB de 3.89% a 4.53%, pero la inflación general aumenta de 3.88% a 4.17%. Estos datos no son tan optimistas como los del gobierno federal, quien en los pre-criterios generales de política económica 2022 estima un crecimiento de 5.3%.
El INEGI nos entrega información relevante respecto de ciertas variables e indicadores, en el caso de la confianza empresarial los índices de marzo mejoran ligeramente, pero continúan manteniéndose por debajo de los 50 puntos (zona pesimista). Comportamiento similar observamos en el Indicador de Confianza del Consumidor, que en el mes de marzo se incrementa en 1.6 puntos, pero en su comparación anual cae -1.6 y la mayoría de los componentes del indicador se mantienen también por debajo de los 50 puntos. En cuanto a la Inversión Fija Bruta correspondiente a enero de 2021 registró un aumento real de 3.3%, pero en su comparación anual presenta una caída de -9.6%. El Consumo Privado en el mercado interior, también con cifras al mes de enero, registra un ligero incremento de 1.0% en relación con diciembre pasado, pero en su comparación anual la caída es de -5.7%. La actividad industrial en enero presenta un incremento de 0.4% al compararse contra el mes anterior, pero al compararse contra enero de 2020, la contracción anual es de -3.1%.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) nos informa que de acuerdo con el comportamiento del Indicador Manufacturero y No Manufacturero que elabora dicho organismo, la economía genera señales de reactivación al cruzar el umbral de los 50 puntos y situarse en zona de expansión, sin embargo, señala riesgos que pueden obstaculizar este crecimiento, tales como la poca eficiencia del programa de vacunación, y el ánimo de los inversionistas que se ha deteriorado por las incesantes iniciativas legislativas anti mercado. Mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) mejora su pronóstico de crecimiento de la economía mexicana de 4.3% a 5.0% del PIB para el presente año, pero destaca los factores de riesgo que pueden afectar a la baja dichos pronósticos, como el escalamiento del número de contagios por Covid-19, el endurecimiento de las condiciones financieras, problemas sociales, y riesgos geopolíticos, comerciales y tecnológicos.
El precio del petróleo de exportación pierde 0.98 dólares por barril al cierre de marzo, pero se mantiene muy por encima de los 42.10 dpb establecidos en los Criterios Generales de Política Económica 2021. El peso de aprecia frente al dólar en 28 centavos durante los primero 9 días de abril y el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) gana también en este mismo periodo 381.41 puntos (0.81%).
Finalmente, al revisar a detalle los Pre Criterios 2022, encontramos que el Programa de Apoyo al Empleo desaparece, y junto con éste Programa otros 10 más, como el Programa de Fomento a la Economía Social, Seguro Médico Siglo XXI, Formación y Certificación para el Trabajo, Programa para la Productividad y Competitividad Industrial, entre otros, ¿la razón? supongo que para la reactivación del empleo y el desarrollo productivo no serán necesarios, pues esta lógica que impulsa el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, no las requiere el modelo de la 4T que tan buenos resultados nos ha dado.
Cirilo Naranjo Cantabrana